Nestlé, la empresa líder mundial en nutrición, salud y bienestar, con presencia en 200 países, enfrenta un desafío respecto a la demanda de los consumidores por alternativas saludables y nutritivas. Desde 2006 se vienen evidenciando cambios. En esa época la empresa fue una de las primeras en el Reino Unido e Irlanda en introducir las Cantidades Diarias Orientativas (Guideline Daily Amount) en la parte delantera de sus empaques.

Pero uno de las más recientes innovaciones de la empresa tiene que ver con haber descubierto una manera de reducir hasta en un 40 % la cantidad de azúcar en el chocolate. Este proceso consiste en alterar la estructura del azúcar haciéndolo más dulce en menores concentraciones. Con esta nueva aplicación se espera que Nestlé comience a vender productos de confitería más saludables a partir del 2018.

En la misma línea la empresa ha dedicado tiempo y dinero en diversas campañas globales, impulsadas a través de medios digitales, en las que promueve hábitos saludables, sobre todo en los niños, y cuyo objetivo es crear conciencia en nutrición, salud y bienestar alrededor del mundo.

Quizá con la llegada Ulf Mark Schneider, como uno de los líderes ejecutivos, se empiece a dar un importante cambio estratégico, ya que un viraje al mercado de la salud y el bienestar representa un futuro interesante para la marca.